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domingo, 2 de diciembre de 2018

FIN DE SEMANA LARGO




Crónica por Rubén Fiorentino

Tal como enuncio en el título fue un fin de semana largo el que nos tocó vivir. Si bien el Centro Cultural del Tango Zona Norte, Academia Correspondiente de la Academia Nacional del Tango no organizaba ningún acto institucional acompañó los organizados por entidades muy caras a sus sentimientos y con nuestros representantes tratamos de estar presentes en cada uno de ellos, cosa que resultó por demás difícil por la simultaneidad con que se desarrollaron estos. 


El viernes 30 de noviembre, día complicado si los hay, por la presencia de representantes del G 20 en la residencia de Victoria Ocampo, nos señaló la agenda la actuación de la Banda de Conciertos de San Isidro, liderada por el “gomía” Hernán Ghiotto en la Asociación Canaria de Villa Adelina y allí estuvieron nuestro tesorero Ricardo Demelli, la protesorera Elsa Tablado y el socio fundador Rafael Ruffet.


En tanto en San Isidro, quinta museo “Los ombúes” estuvimos Margarita Sosa, Liliana Desanto, Héctor Moyano, Norma Labat y su señora madre y quien esto escribe acompañando la celebración de las Bodas de Plata del Círculo de Poetas de Boulogne con quien compartiéramos tantos hechos culturales que ellos se encargaron de destacar públicamente y a través de un pergamino con el que fuéramos distinguidos. 












No acallados los ecos de lo acontecido el viernes, el sábado 1° de diciembre debimos estar presentes en el lanzamiento de la antología Poiesis X de la Sociedad Argentina de Escritores Zona Norte que también distinguía a los triunfadores de un nuevo certamen literario “Horacio Quiroga” 2018 y como si esto fuera poco, como expresaría cualquier vendedor de medio de transporte público, la presencia de la cantante Estela Bonnet para ponerle marco a tan digno acto institucional.
Allí estuvimos Laureano Castaño y yo muy fugazmente, el tiempo preciso para escuchar los trabajos de los triunfadores y disculparme con Estela por no quedarme a disfrutar de su arte. 



Es que a metros del Colegio de Abogados de San Isidro, Chacabuco e Ituzaingó, se realizaría el inicio de la trigésima séptima ronda de serenatas organizada por la Asociación “Hijos y Amigos de San Isidro” que involucraba a muchos de nosotros en diferentes roles.
Juan Carlos Guillén, Héctor Moyano y Rafael Ruffet en el canto, un servidor en las glosas, Ricardo Demelli en la organización y Norma Labat agasajada en la ocasión. A ellos debemos sumarles las presencias de Elsa Tablado, Margarita Sosa, Graciela Willis, Judith Panigazzi, Liliana Desanto, Beatriz Graciano y la mamá y la hermana de Norma acompañando a la bullanguera trova. 





No fue sencillo cumplir con tantos cometidos casi superpuestos, pero lo intentamos y lo logramos, querer es poder dice un viejo dicho y aquí se vio ampliamente confirmado. Demás está decir la alegría que nos produjo cada uno de los actos descriptos que traté de recrear con fotografías aportadas por los distintos amigos, que ilustren de alguna manera mis palabras. 
Vayan también los más cálidos saludos y nuestra felicitación a la Orquesta de Conciertos de San Isidro, Círculo de Poetas de Boulogne, Sociedad Argentina de Escritores Zona Norte y Asociación “Hijos y Amigos de San Isidro” por los magníficos momentos que nos hicieron vivir.






Fotos gentileza Gladis Gasulla, Araceli Alonso, Ara Nasilov, Ricardo Demelli, Rafael Ruffet y Rubén Fiorentino.

domingo, 18 de noviembre de 2018

Tangos y libros...

 Presentación del libro “Como Marionetas” de Laureano Castaño y disertación del señor José Jorge Aldecoa Davies sobre “Los Prolegómenos del Primer Tango Canción”




Crónica por Laureano Castaño

El sábado 17 de noviembre de 2018 a las 19 horas, se presentó el libro “Como Marionetas” de Laureano Castaño, en las amplias instalaciones del Instituto Roman Rosell, sito en la calle Tomkinson 2300, del Partido de San Isidro. Pcia. de Buenos Aires. 
Siendo las 19,15 horas aproximadamente y luego de las dedicatorias realizadas por Laureano en sus libros, se dio comienzo a la presentación del encuentro a cargo de la señora María de las Mercedes Álvarez, mas conocida como “Mechi”, locutora oficial del Román Rosell que dio comienzo a la reunión con un comentario sobre las actividades que se realizan en el  Instituto. 
Terminada la reseña le dio paso al señor Rubén Fiorentino que en adelante se encargó de la conducción del encuentro. Luego de las introducciones previas, realizó la lectura de dos cuentos contenidos en el libro: “Un ferretero de barrio” y “Billetera mata Galan” (versión completa del famoso dicho). Concluida la lectura, un largo aplauso premió a los escritos de Laureano Castaño y a la buena lectura del señor Rubén Fiorentino, que no solo leyó, sino que interpretó las historias. Luego tomó la palabra el escritor Laureano Castaño que realizó una breve reseña de su vida hasta finalmente llegar a la literatura. 

Entre los presentes en este acto, se encontraba una nutrida delegación de SADE (Sociedad Argentina de Escritores) Zona Norte, encabezada por su Presidenta la señora Mirtha Gaitán y miembros de la Comisión Directiva. El señor Fiorentino participó como conductor y en representación del Centro Cultural del Tango Zona Norte, Academia Correspondiente a la Academia Nacional del Tango. También estuvo presente un nutrido grupo de miembros de la Comisión Directiva de la entidad que preside. A ellos se sumaron autoridades del Instituto Román Rosell encabezado por el señor Martín Demonte, Coordinador General que realizó una breve exposición de las actividades realizadas en el Instituto y comentarios sobre el presente encuentro. Amigos y familiares de Laureano completaron la concurrencia.
 A continuación, cerrando en forma brillante esta presentación, el señor José Jorge Aldecoa Davies que, a través de su propuesta, “Los prolegómenos del primer tango canción” realizó un minucioso y exquisito recorrido tanguero, aportando datos, títulos y fechas en una síntesis de: cómo el Tango Orillero, a través de las distintas facetas llega al Tango Canción actual. 
Sus comienzos prostibularios, las prohibiciones, los compadritos, las reuniones esquineras, y otras tantas hasta llegar a Carlos Gardel, quien le dio definitivamente un estilo muy definido. Sin obviar las diferencias por el título de la obra sindicada como el primer tango canción y la labor de Carlos Gardel para zanjar las diferencias entre Samuel Castriota, autor de la música y Pascual Contursi, responsable de los versos. 
El señor Luis Fernando Rabe, un exquisito tecladista, le puso música de fondo a todo el espectáculo 
El nutrido público supo premiar su actuación y la disertación de Jorge Jorge Aldecoa Davies
 con un cerrado aplauso.

Llegando a las 21,30  horas finalizó la reunión y fueron tantas las salutaciones, las palmadas de aprobación y las palabras de estímulo recibidas por los organizadores que hacen redoblar la intención a futuro, de seguir organizando eventos culturales de esta naturaleza.



























Fotos gentileza Gladis Gasulla, Laureano Castaño y Fernanda Cervera.

sábado, 14 de julio de 2018

"Deudas de fuego"


Crónica rea por Rubén Fiorentino


El convite era en la Academia, el bulín donde nos rejuntamo los que chamuyamos posta
Minga de batirla fiel a la sin hueso del punto ese que junaban Cervantes. Muchos gomías, algunos jovatos y achacados pero colifatos con la idea de pasar una tarde de verba poligriya según los puntos que se baten puristas. Me rajé temprano pa´ llegar justiniano pero el bondi, de lunga espera me patió en contra. Así y todo, carpetié pronto que había algún balurdo con el arranque y aproveche pal´ saludo al Quijote, la Otilia y la Judith que como los otros esperaba la largada. Una mina papa cachó el micrófono pa´presentar “Las deudas de fuego” que por ahí uno salió a deschavar que era un asado no garpado.




Uno por uno los quías del broli, bardos de avería, según el prontuario, chamuyaron lo suyo pa´ todos los presente.
Algunos cortely, otros parlando de La Boca, de barcarolas, de pucheros y cisnes. Y claro curdelas los oídos de tan piolas laburos aplaudimos un toco, en garpe a lo escuchao. Pa´rematar la cosa, igual que en cine de rioba con la pantalla al frente, imágenes junamos, de un potien feten con bardos ya finados, que aún están presentes y en el cuore llevamos. Después cayó una mina y un tipo algo delgao, sin chapa en la azotea, lo junan el pelao. La mina con el canto y el punto con el piano la escolasearon lindo con el gotan lograo. Era Boliche de estaño de mi gomía El Quijote de la gorra, Hugo Enrique Salerno, un capo, que me osequió también La quinta rubia, su esrito más copado, que engancha a Marilyn y al mudo en un llamado, Contando cerca al frate, el filio en otro lado, llovían los pedidos de títulos sumados.
Después de los hurras, gordo como un chochan, con el broli autografiao me las tomé pal ´sute más contento que rope con dos cola. Así finaba un viernes que algunos ortivan yeta y pa´siempre tuvieron el berretín de escrachar. La única fule fue que le fayé al torcan que a la cheno la yugaba en Taconeando pero la otra vamo a ir pa´ que no piense que la fayuteamos. Salú la barra, en otro yeite volveremo a chamuyar tupido.







Fotos gentileza  Espartaco Salerno y  María Sueldo Müller


lunes, 8 de enero de 2018

La gran mentira - Impresiones de su lectura por Rubén Fiorentino



Bajo este título y un subtítulo que me ponía más en tema, ”La muerte de Carlos Gardel ¿Crimen o accidente?” me dispuse a leer con curiosidad este trabajo minucioso que el escritor mendocino Alberto Labrador Rubio me hizo llegar muy gentilmente.
No tengo la suficiente idoneidad para convertirme en crítico de una obra y por supuesto no voy a opinar más que como lector y gardeliano que soy, al que el interrogante lo atrapó desde el primer momento y lo hizo devorar ávidamente cada una de las páginas.
Nací en 1950, casi quince años después que el gran cantor pasaba a la inmortalidad y confieso que esta instancia en que perdía la vida terrena no admitía para mí, de acuerdo a lo leído al respecto, la más mínima duda.
Había descartado por poco creíble aquella versión de la riña dentro de la nave donde Gardel habría recibido el impacto de un proyectil puesto que estaba suficientemente probado que aquella bala había ingresado perforando su pulmón izquierdo, sin orificio de salida, el 11 de diciembre de 1915, al producirse un altercado entre el bando agresor y el grupo en que además de Gardel lo integraban el actor Elías Alippi y Carlos Morganti. Para certificar ello Labrador Rubio cita el testimonio del profesor Dr. Ricardo Donován, pronunciado en una clase de patología quirúrgica celebrada en 1948. Cuenta el profesional que, en condición de practicante, más de tres décadas atrás, asistió al cantor en el hospital Ramos Mejías, asegurando que por la cercanía con el corazón y la evolución favorable que experimentó el caso se decidió no extraérselo.
El libro se ocupa largamente también de su origen, su relación materna, su niñez en el abasto, la relación con Isabel del Valle y otras mujeres que rondaron su vida, acaso también de otros episodios díficiles que no llegaron fortuitamente a ser trágicos como el sucedido en los estudios de grabación de la casa Max Glücksmann, que acaso pudieron ser premonitorios, y de la importancia suprema de Carlos Gardel como ídolo de multitudes en el ámbito local e internacional y de su relevancia  en lo que al tango se refiere.
También narra la desvinculación de la Paramount y las inquietudes empresariales del “Zorzal” para establecer en Buenos Aires equipos de filmación de alta tecnología para producir sus futuras películas, la rivalidad empresarial entre las compañías de aeronavegación, la Scadta alemana y la Saco, colombiana, el cambio sorpresivo del piloto del trimotor F31, la posible conspiración mafiosa en el episodio, etc.
Para robustecer más su hipótesis hace una cita que reproduzco textualmente: “Hay una crónica fatal sin precisiones y contradicciones, donde las causas del accidente no pudieron detectarse sobre los restos de esa masa informe y calcinada, ya que no eran coincidentes, salvo una, la que se manifestó muy fugazmente o como agregando una posibilidad más, pero que fue descartada inmediatamente por todos los técnicos: el atentado”.
Para agregar después “De lo que no hay dudas es que hubo un testigo colectivo, principal, creíble y autorizado: el público que vio horrorizado impotente la escena donde el F31 comienza a levantar vuelo y se parte en dos. Había miles de testigos que, con sus manos en alto, saludando al genio, se quedaron colgadas en el espanto. Pero como es costumbre o ley, cuando se manejan fuertes intereses, vale más callarse a que lo tomen por loco, mentiroso o que en cierta medida peligre su vida”.
Es aquí donde Salvador Rubio suma otro interrogante más, su muerte, a los ya muchos que envuelven la vida del “Zorzal”, la identidad de su padre, el lugar de nacimiento, su presunta prisión en zonas australes, sus relaciones con el sexo opuesto, etc.

Me voy a quedar para concluir con un párrafo del autor: “Tu espíritu se eleva de la impotencia a la omnipotencia, desbordando luz sobre el reino de la música, de lo exquisito, de lo inimitable, para luego convertirse en una tenue llovizna de esencia divina que se derrama sobre todos aquellos que sienten su vibración, potenciando la transformación del mayor mito, símbolo y genio de la canción popular…,porque representa el centro de un drama que trasciende los límites de lo emocional , de lo inconcebible…, de la genialidad”
No domino el rol de investigador para aseverar o desmentir los datos aportados por Salvador Rubio pero sí me atrevo a recomendar la obra. Me parece un texto de amena lectura escrito con una tremenda capacidad narrativa no exenta en responsabilidad y calidad de expresión, digno de incorporarse a la mejor biblioteca. 

    





viernes, 27 de octubre de 2017

Pasiones Argentinas, Fútbol y Tango en la conformación de un estilo

CRITICA LITERARIA - Reseña

Por Esteban Fiorentino



Un gomía de este sitio (y de este Centro Cultural) como Lucio Arce nos legaba "Amigos del fútbol" en un muy interesante trabajo discográfico al que tituló Tangos Inesperados y cuya vedette es sin dudas "Chorimán". Y algo de eso nos envuelve en la génesis de esta nota que pretende analizar Pasiones Argentinas, Fútbol y Tango en la conformación de un estilo


Ese eterno espíritu curioso e intelectualmente inquieto que me lleva a recorrer librerías (aún cuando la vertiginosa realidad conspira contra la disciplina de buen lector) esta vez se comió un amague, como dirían en la tribuna, y el broli llegó de la forma menos pensada: a través de un compañero de trabajo, autodefinido como "rioplatense" pero poco apegado al 2x4 y menos al balompie.



Julián Ponisio, el autor de la obra, es Antropólogo de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires y miembro del área interdisciplinaria de Estudios del Deporte de dicha casa de estudios y con quien ocasionalmente coincidimos en el marco laboral, siempre en camaradería, pero con escaso conocimiento mutuo; y en especial de nuestras respectivas formaciones académicas y profesionales puesto que nuestra actividad dista bastante de ellas.



Les confieso que no esperaba este libro... No sólo por cómo me enteré de su existencia y llegó a mis manos, sino por su contenido y desarrollo.



Breve pero intenso, este trabajo se presenta como un estudio preliminar sobre la importancia del tango y el fútbol en la conformación de la identidad cultural argentina. Reconozco que es una obra algo compleja pero no inaccesible. Más aconsejable para meditarla en el café que viajando... puesto que desde la perspectiva de la antropología social aborda la construcción de significantes colectivos que definen un estilo propio y, en ocasiones, rivalizan con los criterios establecidos por el poder temporal al que trasgreden y se subyugan en una dinámica constante. 



A modo introductorio, refleja con argumentos muchas de las impresiones preexistentes con las que me sumergí a la lectura pero, no obstante, resulta esclarecedor en varios aspectos. En especial, la comparación del estilo de juego/baile con los parámetros estructurales de la sociedad y como se enfrentan con la construcción de una identidad colectiva. Como amante del buen juego me encantó su defensa a ultranza (ante los patrones impuestos por las elites) y de los transgresores a esos parámetros, traducidos en los habitualmente apodados "locos" que tiene el fútbol. Esa rebelde relación con las disposiciones del establishment en los que uno puede reconocer a personajes como Corbata, Houseman o el "Trinche" Carlovich (y mas acá Mohamed y hasta Centurión, con mis reservas del caso), aunque no los nombre.



Un hipnotismo extra generan las excelentes ilustraciones de Rodolfo Fucile y una variada bibliografía, capaz de unir con coherencia a Marx con Del Piore y aún más a Panzeri y García Jiménez con Bourdieu y Geertz... 



Resulta motivadora la resignificación del crack como último romántico, una especie de revolucionario casi iconoclasta al que sintetiza en la figura de Juan Román Riquelme, haciendo justicia con un fenómeno que nació acaso 20 años tarde... En ese apartado se me ocurre una interacción tanguera (que tal vez faltó en la argumentación) con los cantores mas dúctiles y técnicos (como Floreal Ruiz, Charlo, Rubén Juárez o Angel Vargas) que dotados vocalmente. En una época donde se imponen cantores "de concurso" (con vozarrones imponentes pero con menos matices y fraseo), un tipo como Cucuza Castiello (también con pasado futbolero) se destaca del resto. En ese marco, el Polaco Goyeneche ocuparía el rol del 10 en variar el tempo con su decir, aunque luego fuera absorbido por buena parte del esquema comercial de la industria de la música.



Por ultimo, y pensando en la construcción colectiva de una identidad propia, a mi gusto le faltó (seguramente por la brevedad de la obra o sirviendo de punto de partida para posteriores trabajos) hablar de "la nuestra" como significante ontológico de la argentinidad llevada al fútbol, que encontraría un paralelo tanguero en la "orquesta típica", curiosamente ambas gestadas y desarrolladas a su máxima expresión en tiempos análogos.



Sin dudas, un muy loable intento para reflexionar sobre nuestras raíces y el modelo estético que nos define y que seguramente presentaremos próximamente en esta Zona Norte del Gran Buenos Aires que nos cobija.

domingo, 11 de junio de 2017

La vuelta de un poeta


Crónica por Rubén Fiorentino

Suelo concurrir a esos foros de la cultura que convocan el grupo literario “Palabras vivas”, los segundos sábados de cada mes y SADE Zona Norte los últimos.
Es una cita grata con la gente de las letras, donde desde el tango, con mi presencia y participación trato de ganar un espacio para esa expresión ciudadana que a través de la pluma de sus letristas y poetas estableció su bien merecido lugar en la cultura nacional.
En estas jornadas que aglutinan a cuentistas, narradores y poetas tornamos enriquecernos todos con ese intercambio producido a través de la lectura y  la atención del otro.
Además comienza a forjarse ese lazo afectivo que nos hace sentir más cercanos los unos a los otros y me es grato como en la jornada de la víspera reencontrarme con rostros conocidos como los de Martha Muñoz, el alma mater de estos encuentros, Ángela Prado, Cristina Yagras, Víctor Lowestein. Karina Andrea Raichuni, Cristina Crestanello, Rouse, Violeta Klimes, Miguel Ángel López, algunos más que no identifico por sus nombres y otros que comienzan a arrimarse con ánimo de persistir en este hermoso hermanarse en la palabra.
No obstante no fue esta una reunión más.  Puedo afirmar sin caer en la exageraciones fue “la reunión”, esa que desde el instante mismo que traspuse la puerta de entrada del café “De la esquina” me comenzó a acelerar las pulsaciones de “el de la zurda”.
Esclavo del transporte público no pude ser puntual como hubiese deseado y suele ser mi costumbre y llegué al lugar pasada las 16:30 horas. Había ya bastantes amigos a los que me apresuré a saludar pero dos de ellos fundamentalmente fueron los que motivaron mi mayor emoción.
Allí sentados, en el extremo más cercano a la mesa en la que sucesivamente Martha recibe a los lectores, estaban Oscar Vera y su inseparable esposa. Era la primera salida que realizaban ambos después de un penoso episodio de salud que Oscar debió padecer hace casi nueve meses.  
Fueron muchos los momentos compartidos con ambos y verlos de nuevo en esa instancia de participar de una reunión como esta me hacía inmensamente feliz, cosa que les trasmití después de los emotivos abrazos que motivaron nuestro reencuentro.
Es más, creo que para mi amigo poeta la cita de “Palabras vivas” fue como una inyección de vida, fue reintegrarse a esta participación activa que lo apasiona.
Como todos aguardó su turno para expresarse e hizo públicas después vivencias de esta etapa puntual de su vida que acepta con valentía, sin perder desde luego la fe en una recuperación plena, que es la que todos ansiamos. 
Para nosotros escucharlo, fue también una lección de entereza de quien digiere un momento amargo sin quejarse, soportando los rigores que le impuso temporalmente el destino, valorando el soporte que significa en su vida su fiel compañera y poniendo siempre la fe en el Supremo.
Como siempre la reunión tuvo una inmensa jerarquía y en ella tuvimos posibilidad de expresarnos con libertad cuantos asistimos regularmente a los encuentros y los que debutaban en estas lides.
No faltó el sorteo de libros ni tampoco el aporte de publicaciones de los autores para que Martha los haga conocer en otras latitudes. 





 

Fotos: Gentileza Martha Muñoz

martes, 6 de junio de 2017

“Los cuarenta una evocación”


Crónica por Rubén A. Fiorentino

Tarde fría la del pasado sábado en que nuestro amigo Laureano Castaño, escritor y primer vocal de Comisión Directiva del Centro Cultural del Tango Zona Norte presentaba su libro “Los cuarenta una evocación”.
Hacía precisamente alusión a la temperatura ambiente porque eso no hizo mella en los tantos que nos dimos cita en el Instituto Román Rosell de San Isidro para presenciar el nacimiento de esa criatura que resulta ser la obra de un realizador.
El salón principal lucía como en las mejores jornadas destacándose como siempre el órgano canadiense que sirve de fondo al escenario, las filas de pupitres cuidadosamente ordenados dispuestos a ambos lados de un pasillo central, una mesa con los ejemplares que después de la presentación se pondrían a la venta a la entrada y otra dispuesta perpendicularmente a ella para albergar las vituallas con las que el bueno de Laureano convidaría a posteriori a los presentes.
El techo alto y los grandes ventanales con sus respectivas cortinas completaban lo que hace a la decoración.
El calor a la tarde fría lo daría primero la hospitalidad con la que hicieron gala los dueños de casa representados por Fernanda Cervera responsable del área de cultura de la institución anfitriona y luego esas charlas previas con amigos de SADE Zona Norte, amigos y familiares de Castaño,  María Laura Vicenti representante de Centro de Día Ana Goitía para Adultos Ciegos y Disminuidos Visuales, la entidad que núclea a los no videntes y con dificultades de visión del vecino partido de San Fernando y público en general.
El inicio de la reunión lo dio María de las Mercedes Alvares Sevillano una joven no vidente que sobreponiéndose a su capacidad diferente esmera por superarse y cursa estudios de locución en el ISER, la que demostró condiciones más que auspiciosas para desempeñarse en el rubro. 
Luego de la presentación del autor y los merecidos aplausos que marcaron su presencia sobre el escenario, me tocó a mí hacer un pequeño prólogo de las sensaciones que me produjo la lectura del libro, las que trasmití sinceramente a una audiencia que con un silencio, casi religioso, escuchaba atentamente mis palabras.
Pero claro la presentación no consistía solamente en establecer mi juicio de valor personal sobre las bondades de la obra, sino que requería también, alguna lectura de muestra que pudiera despertar el interés de los presentes y para ello Laureano escogió uno de los tantos cuentos que suma las páginas del libro, para que yo lo leyera.







Sin dudarlo arremetí con la lectura cuidando de darle vida a cada uno de los personajes tratando de traducir con mis palabras esas vivencias relatadas en el papel por el autor. Me tocó en tantísimas oportunidades escuchar de sus propias bocas obras de amigos que incursionan muy bien en la escritura pero que al dar a conocer sus trabajos le imprimen una monotonía que fatalmente los desluce y me cuidaba de no caer en ello.
Creo haber logrado el objetivo porque pude mantener la atención en la sala, que hasta llegó a disculparme algunas “malas palabras”, que emplea Laureano en su relato plenamente coloquial, que yo pronuncié fiel a la lectura.
Aplausos y vítores celebraron el cuento “Polleras” que pinta un Laureano de edad escolar y sus primeras vinculaciones con el sexo femenino.
Mientras esto sucedía música de tango le daba marco sonoro al recinto, Carlos Bianchi, un operador no vidente iniciaba ese muestrario de música de Buenos Aires con De academia, tango emblema del Centro Cultural del Tango Zona Norte seguido después con otras fenomenales obras que marcaron la década del cuarenta donde por supuesto no podía faltar grabaciones de la dupla Troilo-Fiorentino.
Silenciada la música y creyendo necesario hacerlo, Laureano reveló el cargo que ejerzo en la entidad que represento y también mis inquietudes en la poesía pidiéndome que hiciera conocer al público algunas de mis obras como parte de esta jornada con las letras.
Se me ocurrió leer Derrotero que es algo así como la síntesis de mi vida en la que no faltan los tiernos recuerdos, la evocación de los tiempos amargos y las expectativas por lo que vendrá. Así culminaba este día inolvidable donde mi amigo disfrutaba de la disposición de los dueños de casa, del interés manifiesto por su obra, de autografiar los ejemplares y de las muestras de cariño encerradas en cada uno de los saludos que le prodigaban.

Luego vendrían las fotos, los saludos, el ágape y la venta de libros cuya entera recaudación por decisión de Castaño será  destinada a la labor que realiza este tradicional instituto, orgullo de esta parte del conurbano, que el próximo 12 de Julio cumplirá su septuagésimo sexto aniversario. 

domingo, 24 de julio de 2016

Encuentro de poetas y narradores "Roberto Selles"








Encuentro de poetas y narradores “Roberto Selles”

Crónica por Rubén Fiorentino

Hacía tiempo que no intentábamos un acto institucional de este tipo. Los realizados en el curso del presente año fueron espectáculos artísticos que ofrecimos para homenajear a la mujer en el mes que se celebra su día y al Santo Patrono de la ciudad que nos cobija. Confesamos que no fue la idea inicial convocar al encuentro. En vida de Roberto Selles habíamos convenido con él presentar en San Isidro el libro del que fuera responsable junto a Matías Mauricio: “Julián Centeya, biografía y poemas inéditos”.

 Cuando teníamos acordado que la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos y Cultural “Dante Alighieri” nos cediera sus instalaciones de Don Bosco 57 para hacerlo, el querido Socio de Honor del Centro Cultural había caído enfermo y ya ni salía de su domicilio. Esperanzados en una recuperación lo pospusimos para el año en curso pero la fatalidad nos lo arrebató antes y fueron infructuosos los intentos de hacer contacto con Matías Mauricio para realizarlo a modo de homenaje póstumo.

En consecuencia tomamos la decisión de realizar en una casa que habitualmente nos abre generosamente sus puertas, la Sociedad Cosmopolita de Socorros Mutuos, el Encuentro de poetas y narradores “Roberto Selles”. Para darle un marco relevante a la jornada, como era de esperar, invitamos a los amigos de la cultura que nos acompañan a lo largo de los años en este derrotero común y ellos dieron el correspondiente presente.

Así pudimos cubrir cada uno de los espacios alrededor de las amplias mesas redondas de la entidad anfitriona y el salón poco a poco se iba poblando con los representantes de SADE Zona Norte, Círculo de Poetas de Boulogne, Grupo literario “Palabras Vivas” y narradores y poetas independientes además, claro está, de los representantes del Centro Cultural.

Después del tango emblema “De Academia” que sonó como en cada ocasión que organizamos un
evento, Jorge Gatti dio la bienvenida para cederme luego la palabra. No quería abundar demasiado en un prólogo personal que no era lo que habían concurrido a escuchar. Tomé el tiempo necesario para agradecer las presencias, pedir las disculpas del caso por una involuntaria demora en la iniciación, fundamentar la elección del nombre dado  a la reunión y por supuesto ponderar la generosidad de la entidad amiga que como en tantas oportunidades nos brindaba el espacio físico para concretar el encuentro.

Tras una breve semblanza de Selles hecha por Jorge Gatti, SADE Zona Norte hizo uso de la palabra en forma de poemas y narraciones que partían de boca de su nutrido grupo, que el resto, escuchó con atención y admiración. Nos sorprendió gratamente el corte netamente tanguero de muchas de las obras que se ofrecieron a la concurrencia.

Cada una de las lecturas recibió la aprobación unánime de cuantos oíamos absortos tales manifestaciones. En tanto se sucedían los lectores, cada uno de ellos recibía de manos de Gatti un testimonio de su participación en la singular jornada, Concluida la lectura de cada mesa un servidor iba leyendo fragmentos de las obras de Selles cuidadosamente escogidas para la ocasión, para de alguna manera, palpar en la reunión la presencia vigente del homenajeado.

Terminada la exposición primera, tomaba la palabra el Círculo de Poetas de Boulogne que también sorprendió, no solo por la calidad de las obras expuestas sino también porque sus representantes, además de leer se animaron a recitar algunas de sus obras.

Impacientes aguardaban los integrantes del grupo literario “Palabras Vivas” y nuestra amiga Josefa Abellá que tarde pero seguro nos daba cuenta de su presencia y además nos obsequiaba uno de sus últimos libros: Cuentos cautivos.

En tanto los nombrados hacían su exposición, podíamos observar a otro número importante de amigos que solo habían concurrido a escuchar entre los que se destacaban el Presidente de la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos y Cultural “Dante Alighieri” José Mario Calónico y el Sr. Antonio Parisi de la Asociación Siciliana de la Zona Norte y Secretario del Crenai con sus respectivas esposas, Norberto Marcucci, Secretario de la Sociedad Cosmopolita de Socorros Mutuos, la cantante Norma Labat, su hermana, amigos de las entidades invitadas, allegados, socios y directivos del Centro Cultural.

En tan amena reunión la palabra de nuestra entidad corrió por cuenta de Jorge Gatti que leyó cuentos del libro Los 40 una evocación de nuestro par de Comisión Directiva Laureano Castaño y quien estas líneas escribe que dejó oír algunos de sus poemas.

 

Al cabo de cerrar la ronda de lectura todos estábamos con ganas de más y como nadie nos corría con el horario de cierre hicimos el bis correspondiente que disfrutamos sobremanera.

Así trascurrió una jornada que seguramente no habremos de olvidar fácilmente y que nos compromete a efectuarla ya, con mayor frecuencia. Personajes del tango no nos van a faltar para tributarle justiciero homenaje y amigos que se presten a participar tampoco, entonces será cuestión de proponérselo con compromiso y seriedad y el éxito seguramente estará de nuestra parte.   



   Fotos gentileza Gladis Gasulla

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