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domingo, 31 de marzo de 2019

"Tributo a la mujer"


Crónica por Rubén Fiorentino

Tributo a la mujer, espectáculo organizado y llevado adelante ayer, 30 de marzo, por el Centro Cultural del Tango Zona Norte, Academia Correspondiente de la Academia Nacional del Tango, no fue un acto institucional más. Fue el primero en mucho tiempo sin la presencia física de la querida Haydeé Margarita Sosa, aún convaleciente de algunos problemas de salud, pero presente desde su lecho de reposo invitando amigos y dando las instrucciones a Liliana Desanto para que la sustituyera como anfitriona. No era un acto más porque inauguramos una nueva temporada, la que desembocará en la celebración de nuestro décimo segundo aniversario y las expectativas se renuevan y no era un acto institucional más porque sabíamos que habíamos reunido un elenco de real jerarquía y confiábamos en que el público iba a reconocer inmediatamente tanta capacidad de músicos, intérpretes y aún de conducción, tarea que encomendamos a la consagrada Graciela Raffa.
El festival de música celebrado en el Hipódromo de San Isidro alteró bastante la vida lugareña generando inconvenientes de tránsito que no pudieron sortear los músicos, Claudio Tejo y Hugo Pagano que quedaron atrapados de ese atrolladero vehicular y llegaron unos minutos tarde a la cita.
Como se imponía y por respeto a ese consecuente público que largamente superaba el centenar salí a pedir las disculpas del caso por la demora mientras que en la antesala mis pares de Comisión Directiva comenzaban a barajar el plan B por si finalmente los demorados no podían llegar.
No hizo falta felizmente recurrir a él puesto que cuando aún no había concluido mi alocución tecladista y bandoneonista ya habían arribado a esa cálida casa, el Colegio de Abogados de San Isidro que una vez más habría generosamente sus puertas para que pudiésemos concretar un nuevo homenaje a la mujer.
Con Graciela Raffa al micrófono y los músicos dispuestos inauguraba la jornada el tango emblema, De Academia para seguir dos instrumentales de Tejo y Pagano que abrieron su actuación con La cumparsita y Amurado. La ovación que recibieron al concluir su entrada fue por demás ruidosa y le costó a Graciela encontrar el silencio apropiado para anunciar a Laura Ughetti, una de las “Perlas del Tango” que Claudio Durán comisionó para que representara a tan prestigioso grupo.
La dama revalidó muy pronto sus bien ganados pergaminos con páginas como Los despojos, Un momento, Que buena fe, concluyendo su actuación con la ranchera Me enamoré una vez. Una ofrenda floral, obsequio del Centro Cultural recibida de manos de Ricardo Demelli rubricó su labor. Ya en ese punto de la noche las manos de los asistentes comenzaban a enrojecerse de tanto batir palmas retribuyendo tamaña entrega cuando una nueva dama se hacía dueña del escenario. Era ella Patricia Dinelli que nos regaló Lágrimas de Sangre, Caserón de tejas, parangonando con esta composición al hermoso jardín contiguo al salón que ocupábamos rodeado de construcciones de corte colonial,
Soñemos y Amarraditos.
Gratamente despedida Patricia con el consabido ramo de flores que entregó Héctor Moyano me hice cargo del micrófono requerido por Graciela Raffa para anunciar un nuevo certamen literario temático y dar cuenta de la realización de nuestra Asamblea General Ordinaria. Antes Graciela se había encargado de agradecer la presencia de
autoridades, entidades amigas, personalidades, medios de prensa, y cantantes que nos estaban acompañando. Cumplimentada esta instancia una nueva “Perla” hacía presencia en la casa de la calle Martín y Omar, Michelle Rey Saravia.
Que decir de una actuación soberbia con excelentes interpretaciones de Pasional, Chiquilín de Bachín, Honrar la vida y un cierre saliéndose de esa tónica inicial con Milonga sentimental. Jorge Tirigall, presidente de la Asociación “Hijos y Amigos de San Isidro” acudió presuroso con la ofrenda floral que premiaba la actuación de la cantante.
Promediaba la noche, en medio de aplauso y ovaciones que recibían las intérpretes cuando un nuevo instrumental, Mal de amores era disfrutado en silencio casi religioso por los presentes que estallaron en ruidosas muestras de aprobación al culminar Tejo y Pagano, que bien se ganaban a las intérpretes, que se sentían óptimamente acompañadas y al público que sentía halagado el oído. El crédito local, Norma Labat, compañera de ruta en el Centro Cultural sería la próxima cancionista que ganaría la atención del soberano.
La vecina de Beccar no defraudó las expectativas sobre ella depositadas y en su personal estilo nos regaló Como dos extraños, El último café, Cantando y Sin palabras. Pedro Cahue, el conductor del ciclo radial “Los tangos y Ud.” fue el encargado de las flores, 
en tanto Alejandra Palermo se aprestaba a concretar ese cierre no deseado por lo bien que la estábamos pasando. La que fuera triunfadora del certamen de cantores y cancionistas Carlos José Pérez de la Riestra, “Charlo” organizado por nuestra entidad para celebrar el tricentenario de la instauración de la capellanía lugareña puso digno broche al espectáculo que denominamos “Tributo a la mujer” con Malena, El corazón al sur, Así se baila el tango, Las manos de mi madre, Afiches y Tinta roja.
Con sendos ramos de flores entregados por José Mario Calónico, presidente de la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos y Cultural “Dante Alighieri” de San Isidro a Alejandra Palermo y del escritor y compañero de Comisión Directiva, Laureano Castaño a Graciela Raffa
se terminaban de formalizar las entregas. Restaba acaso la despedida de Graciela, las fotos del elenco completo sobre el escenario recibiendo el aplauso final y mi fallido intento de reunir inmediatamente después, en el mismo sitio a mis pares en la conducción de la entidad para que el público retribuyera también a ellos por el esfuerzo realizado en concretar tamaño acto.
Digo fallido porque ya la gente había abandonado sus asientos para estrechar la mano de los intérpretes o darle el beso y el abrazo que con justicia se habían ganado, para felicitarnos a cada uno de los miembros del Centro Cultural por el momento vivido y por interesarse en la concreción de nuevos actos institucionales que ya están en agenda.
Acaso para culminar, sintetizando mi estado de ánimo solo se me ocurre una frase riquelmeana “Soy feli…”    






Fotos gentileza Graciela Willis, Ricardo Demelli y Claudio Duran

lunes, 2 de abril de 2018

"Abran cancha...¡Llegan ellas!"

Crónica por Rubén Fiorentino

Resulta particularmente reconfortante para quienes pasamos muchas horas planeando un espectáculo, gestionando un lugar apropiado donde ofrecerlo, conformar un elenco de jerarquía, darle debida difusión para que no pase desapercibido, formulando invitaciones personales y a entidades, cuando finalizado el mismo, el público se queda elogiando el momento que acaban de vivir, ponderando a los artistas y felicitándonos por la organización... Pero claro, las historias se cuentan por el principio y yo de ansioso y emocionado ya les adelanto el final…

La cosa se iniciaba minutos después de la hora 20, tal como estaba establecido. Era el momento en que Graciela Raffa con esa solvencia reconocida daba la bienvenida al público asistente, para cederme luego el micrófono.
Después de agradecer a los dueños de casa por permitirnos el uso de las instalaciones hice una reseña de una fecha cara al Centro Cultural del Tango Zona Norte, episodio del que se cumplieron veinte años el pasado 27 de marzo, su presentación en sociedad, a metros del lugar que en la jornada nos cobija, más precisamente el cine teatro Stella Maris.
Mientras los micrófonos contenían nuestras voces Armado Benavídez en contrabajo, Nicolás Maserateci en bandoneón y Lautaro Benavídez en teclado ya se alistaban para a posteriori de la presentación de Graciela, ofrendarnos dos lucidos instrumentales Felicia y Libertango. Demás está decir la ovación que arrancó de la concurrencia tan magnífica demostración.






No se habían acallado aún los ecos de vítores y aplausos cuando otra vez volvían a enrojecerse las manos a consecuencia de la descollante actuación de Luciana Bresse, que superando con profesionalidad algún inconveniente con el audio, nos regalaba Sin Piel, Junto a tu corazón y Besos brujos.


Claudio Durán, en tanto, desde la platea, se veía reconfortado por la labor de la primera de sus perlas que se mostraba en la noche. Una ofrenda floral se sumó a los aplausos para terminar de premiar la actuación de la dama. En nombre del Centro Cultural del Tango Zona Norte entregó Laureano Castaño.




Mónica Gabriela Santos Vega fue quien la sucedió en está cronología del espectáculo que estableció “Abran cancha…¡Llegan ellas!”. La cantante uruguaya que ya nos había deslumbrado el año anterior en el cine teatro Stella Maris en oportunidad del homenaje a Carlos Gardel que tributa la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos y Cultural “Dante Alighieri” de la mano de su presidente Mario Calónico, volvió a reverdecer bien ganados pergaminos. Tabaco, Afiches y Malena marcaron su lucida actuación retribuida también con flores que llegaron de la mano de Héctor Moyano.







Después de acceder nuevamente al micrófono requerido por Graciela Raffa para promocionar un nuevo certamen literario, para destacar las presencias del cantor Jorge Tortosa, el difusor Pedro Cahue, de los representantes de SADE Zona Norte y San Isidro Automóvil Club entre otros, me quedó el tiempo necesario para invitar a los socios del Centro Cultural a la Asamblea General Ordinaria donde como tema central de la Orden del día se tratará la aprobación de la Memoria y Balance del Ejercicio enero-diciembre de 2017.



Después de los anuncios retomó la conducción Graciela para presentar a Mirta Godoy, la que haciendo gala de un dominio absoluto del escenario propició el clima para darle cabida luego, a sus interpretaciones de Y te parece todavía, Y todavía te quiero y  De mí barrio. Ricardo Demelli fue el encargado de entregarle la ofrenda floral a la dama al cabo de su muy celebrada actuación.




 Avanzaba la noche cuando Marcela Duval cantaba presente en el salón de actos del Colegio de Abogados de San Isidro. Vítores y ovaciones despertaron sus interpretaciones de La canción de Buenos Aires, Atenti pebeta, para culminar su labor con Arrabalera. Pedro Cahue en nombre de nuestra institución se encargó de poner en sus manos el consabido ramo de flores. 





Marta Cortés era la encargada de cerrar esta noche a pleno tango, en el casco histórico de la ciudad. Con una dilatada trayectoria que la llevó allende las fronteras, la vecina de Villa Adelina tenía sobrados merecimientos para ponerle broche al acto y así lo hizo, reafirmando sus bien merecidos lauros. Los mareados, Garganta con Arena, Sur, Balada para un loco y La cumparsita fueron un digno epílogo para la jornada. Luis Ferroni entregó las flores de rigor a Marta y un servidor a Graciela Raffa.
Luego vendrían las fotos del elenco en pleno recibiendo los aplausos del público y la despedida obligada con las secuelas que al principio de esta crónica ya les adelantaba.

Buen comienzo para un año calendario que promete muchos y buenos espectáculos que, Dios mediante, podremos brindar a la comunidad toda, para seguir avivando la llama del tango en esta parte puntual del conurbano bonaerense.














Fotos gentileza Luciana Bresse, Claudio Durán y Ricardo Demelli.





domingo, 20 de marzo de 2016

“PARA TODAS”

Crónica por Rubén Fiorentino

La cita de cada mes de Marzo en el Colegio de Abogados de San Isidro para homenajear a la mujer, amenaza con convertirse en un clásico lugareño.
La jornada de anoche empero no puede rotularse como una más. Si tengo que arriesgar un calificativo que le cuadre me juego a afirmar que fue brillante, superlativa…
Un póker de talentosas cantantes rayaron a la altura de las mejores y los músicos que no se limitaron solo al rol de acompañar sino también a ser protagonistas, no le fueron en zaga.
Si a ello agregamos un afiatado coro producto del esforzado trabajo de su directora  Alejandra Leukert y la aplicación de cada uno de sus integrantes, más la tarea desplegada en la conducción por la consagrada Graciela Raffa el resultado final no podía ser otro.
Cuando el tango “De academia”, emblema de nuestra entidad, dejó oír sus primeros compases el silencio ganó la sala que ya palpitaba lo mucho y bueno que le entregarían los artistas esa mágica noche.
 
platea.jpgRepresentantes de la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos y Cultural “Dante Alighieri”, de la Asociación “Hijos y Amigos de San Isidro”, de SADE Zona Norte con Mirta Gaitán como abanderada, Claudio Durán y Sra. que habían venido a ver en acción a “las perlas, Jorge Gatti…que nunca se fue “porque siempre está llegando” se mostraban ocupando las primeras filas dispuestos a disfrutar de la celebración diferida del Día Internacional de la Mujer. Al concluir de escucharse la magnífica ´versión discográfica grabada por Osvaldo Fresedo y orquesta de la página de su autoría, como era de suponerse Graciela Raffa dio la bienvenida a los asistentes para luego cederme el micrófono.
graciela.jpgDestaqué en primer lugar lo agradecido que estábamos con los dueños de casa que vienen cediendo reiterada y generosamente sus instalaciones para que consumemos hechos culturales como el que en breves instantes comenzaría.
Tuve tiempo también de recordar hechos pretéritos como el relato amenizado por danzas y canciones que fue “La mujer en el tango”, obra con guion escrito por un servidor, basada en el pormenorizado trabajo de investigación de la Sra. Margarita Sosa.
Relaté que se puso en escena en dos oportunidades, la primera que ganaba la consideración popular, hace algunos años, en el cine-teatro Stella Maris en víspera del Día de la madre” y la otra en el teatro “Del Viejo Concejo” que yo, con fundado criterio, presentaba como un antecedente válido de nuestro reconocimiento a las damas, que derivara posteriormente, en estos anuales homenajes que con regularidad se realizan. Tal vez había muchas cosas más para agregar pero la gente había llegado para apreciar la labor de los artistas y no debía dilatar la cosa. Solo me di tiempo para agradecer a las muchas personas que se habían dado cita en la vieja casa de la calle Martín y Omar privilegiándonos sobre promocionado espectáculo que simultáneamente se estaba desarrollando en instalaciones del circo hípico de la ciudad.
coro.jpgTal como lo establecía la cronología del espectáculo el escenario se colmó repentinamente de gente. Eran los integrantes del Coro de la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos y Cultural “Dante Alighieri” que bajo la eficiente batuta de su directora y con el marco musical que ponía el acordeonista Nuncio Granata, una a una nos fueron regalando páginas de su repertorio como Guitarra romana, Quel Mazzolin Di Fiore, Azzurro, Yo solo quiero y hasta tuvieron tiempo de obsequiarnos un Tinta roja, que hasta sus autores, Cátulo Castillo y Sebastián Piana hubiesen agradecido. Al culminar la actuación Alejandra Leukert recibió de manos de Héctor Moyano un obsequio floral.
Hacía bastante que no convocábamos a dos excelentes músicos de esta parte del conurbano, Carlos Rubén Salazar y Rubén “Pocho” Villegas y era momento que lo hiciéramos nuevamente. La última vez que aconteciera se produjo en el vecino partido de San Fernando, en ocasión que descubriéramos una placa a un ilustre vecino de ese pago como fuera Francisco Pracánico. En la oportunidad citada, acompañaron magistralmente a los cantores Edmundo “Muni” Rivero y Horacio del Solar.
salazar pocho.jpg
Luego del necesario prólogo previo que hizo de ambos Graciela Raffa comenzaron las interpretaciones que tuvieron como punto de partida a Milonguita, que “Pocho” dedicara a todas las damas, y que continuó con Quejas de bandoneón, Danzarín, Romance de barrio y Milonga sentimental. Cabe acotar que solo se habían propuesto hacer dos temas de presentación pero sus interpretaciones debieron prolongarse con más páginas por pedido expreso de los asistentes que estaban gozando con tanto talento. 
la rubia.jpgRecibiendo aún las calurosas manifestaciones de aprobación del soberano los músicos dejaron momentáneamente su protagonismo para acompañar a Vanina Mazzara, “La rubia del tango” tal el apodo que le adjudicaron. La cantante con su labor impecable alcanzó la altura de sus más lucidas presentaciones. Con un estilo sin par donde priva la fuerza interpretativa y una personalidad avasallante fueron las características salientes de esta exquisita cancionista que nos regaló en orden cronológico Desencuentro, Y te parece todavía, Garganta con arena y un inolvidable cierre con Las cuarenta, cosechando merecidos vítores y aplausos y las consabidas rosas que le entregó en nombre del Centro Cultural quien esto escribe.
norma labat.jpgAcallado el delirio que provocó la actuación de Vanina todo el auditorio puso sus ojos en una joven local, formidable cantante y mejor persona que con su diminuta figura ocupaba el centro del escenario. Norma Labat, “La voz romántica de Zona Norte” que haciendo honor a tan pomposo rótulo llegaba con un repertorio cuidadosamente escogido donde no faltó El día que me quieras, Tu, Fruta amarga y el aplaudido cierre con Sin palabras, más las consabidas flores que entregó Claudio Durán
La noche estaba aún en pañales porque faltaba mucho todavía para arribar al final,
Dando un merecido descanso por la labor desarrollada hasta allí, Graciela Raffa liberó temporalmente a Salazar y Villegas para darle paso a Fernanda Vega que hacía su presentación acompañada del guitarrista Claudio Parenti.
Narrar los dones canoros de esta exquisita muchacha sería casi una redundancia que sumados a su naturalidad y simpatía hacen un todo casi perfecto. De su privilegiada garganta fueron surgiendo páginas como La última curda, La última, Milonga sentimental para culminar con La luz de un fósforo que acaso no era, por la palidez que produce una cerilla encendida, suficiente para relatar una actuación tan brillante, tan bonita como las flores que le entregó Ricardo Demelli.
Con el solo ánimo de matizar las versiones cantadas con temas instrumentales regresaban al escenario a continuación Salazar y Villegas para tocar como ellos solo pueden hacerlo Gallo ciego y 9 de Julio.
Le restaba aún una perla al collar de la noche y Carolina Martínez no se hizo rogar.
Reanudando su actividad como ella lo manifestara se sintió feliz de reintegrarse al grupo liderado por el amigo Claudio y en ese estado emocional nos ofrendó con una actuación que no olvidaremos por mucho tiempo. Como dos extraños inició la ronda de sus ofrendas que continuó con Sin lágrimas, Y todavía te quiero y culminó en Naranjo en flor, agradeciendo luego a Salazar y Villegas que le habían puesto marco a su actuación. En tanto Jorge Gatti subía al escenario para materializar el reiterado obsequio floral.

Parecía todo dicho pero faltaba el broche de oro, ese tiro del final, que a diferencia de lo manifestado por Cátulo en sus versos, a nosotros nos salió perfecto. Cuatro damas cuatro, como aquellos antiguos bailes de carnaval que duplicados en número, promocionaban los afiches callejeros y un Naranjo en flor entonado a coro por ellas que “perdurará en nuestros oídos como la más maravillosa música”- perdón por el “achaque” General- pero me parecía la frase más auténtica para relatar aquello. Manos enrojecidas de tanto aplaudir tenía la concurrencia cuando los músicos se aprestaron a hacer otro tanto. Claudio Parenti, integrado a Salazar y Villegas le dieron un maravilloso cierre a la jornada, ejecutando como si toda la vida lo hubiesen hecho juntos, Un placer y “El himno del Río de la Plata”, La cumparsita que marcó el último momento musical de la noche. Vinieron luego los obsequios florales a la Sra. Raffa que tan excelente trabajo de conducción realizara, de manos de Moyano y a nuestras colaboradoras incansables, Sras. Willis y Tablado que recibieron el obsequio que entregaron Demelli y yo respectivamente.


Después con la gente requiriendo información sobre futuros actos institucionales, saludando y formulando comentarios elogiosos por la jornada vivida nos marchamos a casa con la inmensa satisfacción por el deber cumplido 

domingo, 22 de marzo de 2015

Por siempre ellas


Crónica


Por Rubén Fiorentino

Confieso que me resulto difícil encontrar un calificativo que describiera con elocuencia lo que fue la noche de anoche en el Colegio de Abogados de San Isidro. Después de desechar unos cuantos y meditarlo largamente decidí que el mejor que le cuadraba era “inolvidable”. Así lo entendí después de los testimonios que me brindaban la inmensa mayoría de los asistentes, al despedirme y agradecerme, como cabeza visible del Centro Cultural, por los momentos vividos e incluso en la mañana de la jornada siguiente cuando la radio se hacía eco de muchos de esos comentarios en boca de quienes habían respondido a la convocatoria de nuestra entidad.
La sala lucía por demás coqueta, a su característico aire colonial que la hace por demás atractiva le sumaba su pequeño escenario tapizado en alfombra roja,  de cara al mismo hileras de sillas dispuestas con un pequeño pasillo central y otros laterales sobre izquierda y derecha que se irían poblando paulatinamente por un numeroso público que concurrió a la cita, decenas de cuadros adornando las paredes, un equipo de audio dispuesto para brindar un óptimo servicio y la natural acústica que tiene el lugar completaban el cuadro. Solo faltaba, y como no puedo con el genio lo expreso en términos futbolísticos “que comenzara a rodar la pelota”. En el momento preciso, instantes después de la hora veinte, los compases del tango De Academia, emblema del Centro Cultural del Tango Zona Norte se hacían dueños del lugar preanunciando el comienzo del espectáculo “Por siempre ellas”, merecido tributo que quisimos dedicar a la mujer, días después de haberse celebrado el Día Internacional que el calendario les adjudica. 
Después de la bienvenida de Jorge Gatti me tocó hacer uso de la palabra en una breve  introducción que sirvió para evocar la tipificación que los poetas del tango o afines a él habían realizado de las diferentes damas que conforman o conformaron a través del tiempo nuestro espectro social. Entonces plumas de la talla de Evaristo Carriego, Carlos Pesce, Jacinto Font, Julio Camilloni, Cátulo y José González Castillo, Homero Manzi, Héctor Pedro Blomberg, Eugenio Majul, Horacio Sanguinetti, Alfredo Navarrine, Francisco Gorrindo, Enrique Pedro Maroni y Héctor Gagliardi se adueñaron de mi alocución como autores intelectuales de obreritas, hermanas, amigas, galleguitas, últimas, maestras, brujas, guitarreras, pulperas, descamisadas, etc. que aún perduran en el tiempo.
Con este tradicional preámbulo de apertura de las reuniones tocó el turno cederle el micrófono a una profesional “con todas las letras” como es Graciela Raffa, “la voz de la 2 x 4” como rezaba el anuncio, que a lo largo de la noche supo demostrar con creces los pergaminos ostentados.  La vecina de Villa Adelina comenzó su labor anunciando al coro de la Sociedad Cosmopolita de Socorros Mutuos de San Isidro dirigidos por el maestro Roberto Curia. Una grata sorpresa fue recibir a este bien ensamblado grupo que nos deleitó con las interpretaciones de Sobreviviendo, Silueta porteña y Candombe para José, dando un aplaudido cierre con El  vapenciero.


No se habían acallado aún las manifestaciones de aprobación por semejante y calificada entrega que las palmas volvieron nuevamente a enrojecerse para saludar las formidables interpretaciones que el Trío Tito Ferrari hizo de Quejas de bandoneón y Organito de la tarde.



El clima de beneplácito por las actuaciones iba paulatinamente ganando la sala que se aprestaba ya a recibir a Patricia Dinelli, exquisita cantante que hacía su debut absoluto en espectáculos organizados por nuestra institución. Llegaba de la mano de los impulsores de su inclusión en el programa, Bety País y Fortunato More que no se equivocaron en lo más mínimo al recomendarla. La dama hacía su apertura con Más allá del corazón, prosiguió con Lágrimas de sangre, continúo con No te perdono más dedicado en un tono festivo a Jorge Gatti y cerró con La canción de Buenos Aires. Después de haber aprobado con creces la exigente prueba a juzgar por las manifestaciones de los asistentes recibió la clásica ofrenda floral de manos, justamente, de Gatti que presumimos habrá sido perdonado. 
 
 
Por entonces la sala mostraba un lleno absoluto donde sobresalía la presencia de Teresita Caparrelli representando al gobierno comunal, el Sr. Bagatoli, responsable máximo de la Sociedad Cosmopolita de Socorros Mutuos, Claudio Durán mentor de “Las perlas del tango”, la viuda de ese extraordinario cantor que fuera Oscar Ferrari, Pedro Cahue recogiendo testimonio para su programa “Los tangos y Ud.”, Mario Calónico presidente de la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos y Cultural “Dante Alighieri”, el Dr. Carlos Arena, Guido, Corina, Avelino y Ricardo, representantes de la Asociación “Hijos y Amigos de San Isidro”, los infaltables representantes del Círculo de Poetas de Boulogne, “Tato” Lauría de la Sociedad de Fomento “Andrés Rolón”, los amigos Julián Blanco y esposa y seguramente muchos más a los que pido disculpas por no haber podido identificar.

Levantando la bandera de las cancionistas de Zona Norte llegaba, en ese momento de la noche, un crédito local, la querida Norma Labat que como de costumbre hizo gala de su predilección por los temas románticos escogidos cuidada y celosamente por ella misma. Abrió su actuación con Cantando para proseguir luego con Rebeldía, continuó con Pequeña dando cierre a su actuación con Sin palabras. Los vítores y ovaciones no se hicieron esperar premiando la jerarquía interpretativa y el buen gusto a la hora de escoger repertorio. La consabida ofrenda floral fue entregada por Ricardo Demelli.




 
Deslumbrando con su belleza y juventud se hacía ahora dueña del escenario Antonella Fernández que con una insospechada fuerza interpretativa nos regalaba Mi ciudad y mi gente, Sin lágrimas, Honrar la vida y Contame una historia. Al cabo de su actuación Antonella recibía entusiasmada, después de las manifestaciones del público, las rosas rojas de parte de Héctor Moyano que en nombre del Centro Cultural se animaba también con unas palabras de agradecimiento.


 En tanto “La rubia del tango” Vanina Mazzara esperaba ansiosa su momento para mostrarse, tal como sucediera el año anterior en el Colegio de Abogados de San Isidro. Al observarla, conociendo sus formidables condiciones vocales y reparando en el atuendo que había preparado para mostrarse ante el público estaba convencido que iba a impactar y no me equivoqué en lo más mínimo con el pálpito. La dama haciendo gala de sus dotes interpretativas recibió la merecida ovación donde no faltaron los pedidos de…¡Otra! Después de haberla escuchado en Rondando tu esquina, Garganta con arena, dedicado especialmente a Graciela Raffa, y Baldosa floja. El cierre lo produjo con un por demás aplaudido Y te parece todavía. Laureano Castaño fue el encargado de entregar el tributo floral  a esta “valiosa perla” del equipo de Claudio Durán.
 




 
En el umbral de la despedida el Trío Tito Ferrari se tomó un merecido descanso para dar lugar a la guitarra de Claudio Parenti, “la orquesta de las perlas”, al decir de Fernanda Vega que ponderaba al joven músico que habría de acompañarla en Desencuentro, La luz de un fósforo, La última curda y Duelo criollo, la página que escogió para culminar su actuación. No fue sorpresa para quien la conocíamos el nivel de esta joven y exquisita cantante pero para los que la apreciaron por primera vez fue una más que grata revelación. Mario Calónico hizo entrega de las flores de rigor que también recibieron nuestras cotidianas compañeras de labor Elsa Tablado, Margarita Sosa y Graciela Willis, estas dos últimas haciendo un alto momentáneo en la tarea de tomar fotografías y videos de lo acontecido, de manos de Ricardo Demelli, Jorge Gatti y un servidor. Idéntica tarea me cupo para agasajar a Graciela Raffa después de su formidable trabajo de locución.
 
 
Restaba el cierre y Tito Ferrari y sus muchachos no se hicieron rogar para brindarlo. Desde el alma, que incluso sirvió para que improvisadas parejas se atrevieran a bailarlo, y Mano brava marcaron el final de una noche que como señalaba en el comienzo resultará inolvidable.   

sábado, 14 de marzo de 2015

Por siempre ellas...

Con ese elocuente título, el Centro Cultural del Tango Zona Norte comenzará el próximo Sábado 21 de marzo a las 20 en el Colegio de Abogados de San Isidro (Matìn y Omar 339) su decimonovena temporada de eventos. El show -Gratis- servirá para rendir un diferido homenaje a las mujeres y su importancia dentro de la música ciudadana.

Con la conducción de Graciela Raffa, la de más dulce de las voces de La 2x4 (FM 92.7), se sucederán en el escenario las cantantes Patricia Dinelli y Norma Labat, acompañadas por el trío de Tito Ferrari y el coro de la Sociedad Cosmopolita de San Isidro, dirigido por el profesor Roberto Curia.

Como es habitual, habrá espacio para las Perlas del Tango, ese ya clásico espacio radial ideado y desarrollado por nuestro socio Claudio Durán.  En ese segmento, y también con el marco musical del maestro Ferrari y su formación, cantarán Fernanda Vega, Vanina Mazzara y una de sus más recientes incorporaciones, Antonella Fernández.

Es tango, es gratis, hay talento y belleza femenina, ¿te lo vas a perder...?

domingo, 23 de marzo de 2014

Mas vale tarde que nunca

Describir mi estado de ánimo al redactar esta crónica puede sintetizarse en aquella frase tan mentada de mi ídolo futbolero, Juan Román Riquelme : "Estoy feliz"...
Fue sencillamente brillante la noche de anoche, Una sala coquetamente dispuesta, la que generosamente nos brindaron los amigos del Colegio de Abogados de San Isidro, una convocatoria notable de la grey tanguera zonal que cumplió con creces las expectativas, un elenco de real jerarquía el que pudimos reunir para la ocasión y como frutilla del postre la conducción magistral de una profesional con todas las letras.
No siempre el esfuerzo de estos "locos visionarios" que integramos la CD del Centro Cultural del Tango Zona Norte se ve coronado por el éxito. A veces imponderables como fallas en el audio, escasa concurrencia, faltazo de algún cantante convocado empaña lo que debía ser una fiesta del tango y justamente lo vivido en Martín y Omar 339 estuvo muy distante de eso. Había hambre por disfrutar de este postergado tributo a la mujer y eso se palpaba cuando mucho antes de la hora fijada para el comienzo iba arribando público a la sala. Eran aproximadamente las 20:10 cuando comenzó a sonar la orquesta de Osvaldo Fresedo con De academia, "tango emblema" de la entidad para que instantes después Jorge Gatti diera la bienvenida a la nutrida concurrencia. Seguidamente me tocó a mi dar los agradecimientos de rigor a los dueños de casa y evocar a dos damas cercanas a nuestros afectos de debieron partir antes, Margarita Aybar y Nelly Omar. Así comenzaba una jornada que ya se vislumbraba fuese difícil de olvidar.
Tomó la posta Graciela Raffa a quien le cupo la responsabilidad de la conducción, cosa que realizó con la profesionalidad acostumbrada.  Era extenso el programa previsto y no había que dilatar más la cosa, en consecuencia Nora Bilous, acompañada eficazmente por el tecladista Matías Feigin comenzó a cosechar los primeros aplausos con lucidas interpretaciones de Una tarde cualquiera, María y Nostalgias para culminar con Como dos extraños.

















 
 

 
Seguidamente le toca entrar al ruego al Trío Tito Ferrari integrado por el maestro director en el piano y los hermanos Enrique y Osvaldo Postma en violín y bandoneón, respectivamente, de recordadas actuaciones integrando las formaciones de Alfredo de Ángelis, primero, y su hija Gigí, después. El recinto se pobló de los compases de Quejas de bandoneón, Organito de la tarde, para dar un cierre parcial inolvidable con Desde el alma.
 
Otra dama entraría pronto en escena para deleite de los presentes, se trataba de Lilian Lostracco, ese descubrimiento que fortuitamente se nos cruzara en un acto de SADE Zona Norte, su lugar de pertenencia. La dama, acostumbrada a expresarse exclusivamente con pistas hacía su debut absoluto acompañada en vivo por un grupo musical y vaya que respondió a las expectativas. Sus versiones de Pero yo sé, El último café, Balada para un loco y Nostalgias hacían aparecer como que la relación musical con el maestro Ferrari datara de toda la vida.
 

 
Permanecían aún enrojecidas las palmas de los presentes retribuyendo tanta entrega cuando Marina Gayotto ocupara con su fueye el centro de la escena. No todos los días se puede escuchar a una ejecutante de bandoneón de sexo femenino y menos en condición de solista. El silencio y la expectativa ganaban el lugar cuando la talentosa joven arrancara con Vuela carmesí para continuar con Donde está Willy, Un día antes del fin y Guardia el sábado culminando después con Januca. Por entonces el asombro y la admiración ganaba los rostros de quienes vivíamos la dicha de compartir tan feliz momento.
 

 
Era tiempo de presentar al corro de la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos y Cultural Dante Alighieri conducido magistralmente por la profesora Alejandra Leuker. El afiatado grupo logró cautivar con interpretaciones de E´ qui comando io, Marina, Vívere y hasta se permitió obsequiarnos Caminito y Madreselva.
 

 
Había más todavía por ofrecer y de ello se encargó esa deliciosa cantante que es Vanina Mazzara, una de las notables perlas del grupo que orienta nuestro amigo y socio del Centro Cultural, Claudio Durán. De su envidiable garganta fueron saliendo Naranjo en flor, Desencuentro, Garganta con arena y un pretendido cierre con Y todavía te quiero que el clamor popular obligó a que no sea tal y nos regaló la yapa de Malena. 
 

 
En tanto otra perla aguardaba ansiosa mostrar sus cualidades, Fernanda Vega, triunfadora en la Edición 2013 del Certamen de cantores y cancionistas "Hugo del Carril" y finalista del festival de Cosquín del presente año. Comenzó su actuación con Duelo criollo, para continuar con Una emoción, Marioneta y La luz de un fósforo. Al igual que su antecesora debió prolongar su presencia con una muy aplaudida versión de Como dos extraños que marcaba el final que todos pretendíamos prolongar.
 

 
El trío Tito Ferrari como prólogo a la actuación conjunta de las damas nos hacía escuchar Fernandito lucida obra del director del conjunto, Adiós Nonino y ese clásico cierre que siempre hace con La cumparsita de Gerardo Matos Rodríguez. Llegaron después los consabidos obsequios florales a las damas participantes que llevaron a cabo los integrantes de la CD del Centro Cultural del Tango Zona Norte para luego sí con Lilian, Vanina Mazzara y Fernanda Vega proceder a darle broche a "Más vale tarde que nunca" con Sur, la monumental obra de Homero Manzi y Aníbal "Pichuco" Troilo.
 
No quedaban ya palabras para agradecer al Dr. Zeballos, Director de Cultura del Colegio de Abogados de San Isidro que concurrió con su Sra. madre, para Mario Calónico presidente de la Sociedad Italiana que posibilitó la presencia del coro de la institución, para Teresita Capparelli que más que representante oficial es nuestra dilecta amiga, para Claudio Durán sentado en ubicación de privilegio, para músicos y cantantes, para una Graciela Raffa que justificó con su labor el porqué de su presencia en los más importantes ciclos radiales tangueros y para el público en general que puso marco a tan imponente fiesta.

 

 

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